Para entender, lo mejor es leer. Pero si quieres saber de qué va todo esto en sólo 5 minutos, este vídeo puede aclararte algunas ideas
El Comercio Justo (Fair Trade, en inglés) es un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto. Busca una mayor equidad en el comercio internacional y contribuye al desarrollo sostenible y responsable ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de los productores y productoras, especialmente en los países más desfavorecidos.
Es la única red comercial en la que los intermediarios (importadoras, distribuidoras o tiendas) están dispuestos a reducir sus márgenes para que el productor obtenga un mayor beneficio.
El Comercio Justo apuesta por un sistema de comercio que promueve una justicia social, económica, medioambiental y garantiza que:
- Se paguen salarios justos a los trabajadores y las trabajadoras.
- Se protejan los derechos fundamentales de las personas, respetando la igualdad de género y condenando la explotación infantil.
- Se obtengan productos de calidad, con procesos respetuosos con el medio ambiente y el uso sostenible de materias primas.
La capacidad del consumidor a la hora de influir en los mercados se realiza a través de la adquisición de productos. El principio fundamental del consumo responsable es que todos somos corresponsables de los impactos sociales y ambientales de los productos que consumimos. Por eso es tan importante saber comprar, como saber lo que estamos comprando y sobre todo, reflexionar sobre nuestra elección: ¿es caro o barato?, ¿realmente lo necesito?, ¿cuánto habrá costado producirlo?, ¿habrán pagado bien al productor?, ¿cómo afecta el consumo de este producto al medio ambiente?... Y tantas y tantas preguntas.
El consumo responsable tiene en cuenta los productos que valoran la justicia social, la ética, la solidaridad y la protección del medio ambiente.