
Un producto del Sur que se consume en el Norte.
Cada día, millones de personas en los países más ricos disfrutan del sabor de este alimento. Pero tras la cara dulce del chocolate se encuentra otra más amarga e ignorada: la de los productores de cacao en algunas de las zonas más pobres del planeta.
El chocolate tiene su origen en el árbol del cacao. Para recolectar el fruto, miles de personas trabajan en plantaciones de África, Asia y América Latina, pues el 90% de la producción mundial de cacao procede de pequeños propietarios con sistemas agrícolas de baja intensidad y escaso uso de agroquímicos. En la zona occidental de África, el cacao es un elemento básico de la economía local y nacional. Sin embargo, ¿sabías que por cada tableta de chocolate que se vende a 1´20 euros, los agricultores reciben solamente el equivalente a 2 céntimos? Es una clara muestra del enorme poder que las grandes multinacionales tienen sobre los pequeños agricultores, obligados a vender su producto a precios muy bajos. Por esta razón, muchos agricultores están empleando mano de obra infantil que les resulta más barata, pues sólo reciben una cantidad ínfima de los inmensos beneficios que genera el chocolate.