Adelgazar con dieta: no, gracias

En la cultura que vivimos está estipulado que para adelgazar se requiere una dieta estrella o el asesoramiento previo de una especialista. Pero este último caso solo se debe dar si nuestra salud está en riesgo. Las fórmulas de moda para perder peso se han convertido más en un riesgo y un problema para nuestra salud que una solución en sí. Es por eso que lejos de tomar medidas drásticas lo mejor es llevar una dieta que surja de forma espontánea sin privarse de nada pero no llevando una vida sedentaria. Muchas veces la clave surge en no excederse demasiado, no picar entre horas y hacer algo de ejercicio, también puedes complementarlo con suplementos deportivos de forma que el ejercicio sea más efectivo. Te desvelamos aquí unas pequeñas claves para adelgazar sin dieta y sin ningún tipo de esfuerzo:

 

Mantenerse activo

Si te sientes con energía lo más probable es que te muevas más y estés más predispuesto a hacer ejercicio. De esta forma también harás también las cosas a un ritmo más rápido sin crear rechazo cuando algo te suponga  demasiado esfuerzo; por ejemplo al subir una escalera. También si te mantienes en movimiento evitarás la gula que se provoca al no hacer nada. En definitiva, todo son ventajas.

Come despacio

Los expertos aseguran que el cerebro tarda en procesar que el cuerpo ya se ha saciado, es por eso que podemos comer mucho más de lo necesario cuando nos saciamos sin saberlo. Cuando comemos y masticamos despacio seguramente la sensación de estar lleno llegue antes y además quemaremos calorías en el proceso. Otra opción es comer en piezas pequeñas, como ocurre por ejemplo con el shushi.

Arándanos

Se ha demostrado recientemente que el consumo de esta “superfruta” bloquea las grasas de un día en el que has comido más de lo necesario. Es un complemento esencial en la dieta nórdica y será tu ingrediente aliado para adelgazar. Puedes introducir el arándano, por ejemplo, en el desayuno y te ayudará a quemar grasas durante el día.

Dormir bien

Descansar debidamente es un aspecto fundamental para que podamos funcionar en nuestro día a día sin agotarnos ya demás colabora con la correcta absorción de nuestro organismo. Está demostrado que las personas que padecen de insomnio o no pueden dormir las horas que deberían tienden a subir de peso y que dormir bien quema grasas. Nuestro tracto intestinal también se ve mermado y nuestro estado físico entra en declive.